Manejo Integrado de Plagas (MIP)

Dentro de una estrategia de Manejo Integrado de Plagas (MIP), las decisiones técnicas para la aplicación de medidas de control contra las plagas, se basan en la información obtenida a través de muestreos, definición de umbrales de tratamiento, conociendo la biología y dinámica poblacional de la plaga, así como sus enemigos naturales. Para llevar a cabo dicho control se debe realizar la combinación de medidas biológicas, químicas y culturales incluyendo en estas últimas la selección de especies y variedades, así como el propio manejo. De este modo, se consideran 3 pilares fundamentales para el MIP:

  1. MONITOREOS: Son evaluaciones periódicas que se realizan con el objetivo de conocer las plagas presentes en cada momento así como su densidad.
  2. UMBRAL DE TOLERANCIA: Es el nivel tolerable de una plaga. Se aplican controles cuando se excede este nivel.
  3. MÉTODOS DE PROTECCIÓN: Aquí se incluyen distintos métodos de control (mecánicos, físicos, químicos, biológicos y culturales).