El primer paso para la identificación del problema es la observación de síntomas en campo y la recogida de cuanta información creamos necesaria para la resolución del problema.

Si estamos en la parcela en la que se ha presentado el problema nosotros mismos nos encargaremos de recoger las muestras y anotar cuantos datos consideremos oportunos. También pediremos información adicional relacionada con los factores ambientales o de cultivo : suelo, clima, riego, aplicación de plaguicidas y fertilizantes.

En todo caso debemos recordar que la parcela en la que nos encontramos no es nuestra, por lo cual deberemos comportarnos respetuosamente con las personas que allí trabajen y con el cultivo implantado ( pedir permiso para arrancar plantas para examinar las raíces; también para eliminar ramas enfermas grandes o medianas, en este caso realizar los cortes de acuerdo con las buenas prácticas de poda; no introducir nuevas enfermedades o distribuirlas dentro de la parcela con las herramientas que utilicemos (desinfectar si es necesario tijeras de poda, navajas, etc.) No comer frutas a no ser que seamos invitados, rellenar los agujeros, etc.

Para realizar una correcta identificación hay que desarrollar la habilidad de observar cuidadosamente todos los síntomas y condiciones de cultivo que puedan contribuir a la solución del problema. En base a la información disponible iremos desechando algunas posibilidades, de esta manera la identificación será más rápida.

En el caso de que sea demasiado tarde para aplicar medidas de control efectivas, el agricultor debe ser informado de como prevenir o minimizar futuros daños por la misma plaga o enfermedad o que plantas pueden ser cultivadas en la parcela infestada.